Nawwaf Asad, hermano de Omar Abdel Majid Asad, explicó a la agencia oficial de noticias Wafa que “la familia rechaza categóricamente el principio de compensación, e insiste en responsabilizar a los perpetradores”.
No renunciaremos al caso por ningún motivo. La muerte de mi hermano Omar no puede ser compensada con dinero. Su esposa y sus hijos lo extrañan y sus nietos todavía lo llaman y lo buscan en casa, subrayó.
Las autoridades israelíes decidieron pagar a sus allegados 500 mil séqueles (unos 140 mil dólares).
El fallecido residía en la aldea de Jiljilya, al norte de la ciudad de Ramala, y fue arrestado por soldados israelíes cuando se dirigía a su casa después de visitar a sus familiares.
Luego le vendaron los ojos, lo golpearon y esposaron para luego abandonarlo en un edificio en construcción, denunció entonces el jefe del consejo de Jiljilya, Fouad Moutee
Cuando los militares abandonaron el área, los residentes corrieron al edificio donde estaba detenido y encontraron al anciano muerto, señaló.
El Ministerio de Salud palestino detalló que falleció por un infarto del corazón inducido por el estrés causado por las circunstancias de su detención.
La autopsia detectó, además, signos de contusiones y abrasiones en su cuerpo y en la cabeza.
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