La institución palestina precisó en un comunicado que Tamer al-Kilani, de 33 años, falleció anoche en la ciudad de Nablus, norte de la Ribera Occidental, tras ser alcanzado por balas israelíes.
Por su parte, Rabi Arafah Rabi, de 32 años, murió en el hospital Darwish Naz en la localidad de Qalquilia, tras recibir un disparo en la cabeza en un retén castrense.
Citado por la agencia oficial de noticias Wafa, el padre de Rabi acusó a los uniformados de asesinar a su hijo a sangre fría cuando se dirigía a su trabajo.
El Ministerio de Salud precisó que las fuerzas de ocupación mataron a 177 palestinos desde principios de este año, incluidos 51 en la franja de Gaza.
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