Este lunes nuestros representantes presentarán el asunto en las estructuras internacionales, y Rusia espera una discusión interesada y profesional sobre los problemas que se abordarán, indicó Lavrov al intervenir ante la prensa.
El canciller precisó que Moscú tiene información específica sobre instituciones científicas de Ucrania que disponen de la tecnología necesaria para crear una bomba sucia.
Hemos cotejado los datos que disponemos a través de los canales pertinentes, y podemos afirmar que no se trata de una sospecha vacía, y que existen razones serias para creer que se podrían planear cosas así, puntualizó Lavrov.
El titular ruso de Exteriores agregó que el ministro de Defensa de Rusia, Serguei Shoigú, acordó celebrar consultas adicionales al respecto a nivel profesional.
A Moscú no le sorprende la reacción mediática de Occidente ante el posible uso de una bomba sucia por parte de Kiev, admitió el alto diplomático.
Va en consonancia con el apoyo desenfrenado que Occidente da a su protegido el presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, dándole una indulgencia para cualquier acción rusófoba no solo en forma de declaraciones, sino también en forma de bombardeo de objetivos civiles, concluyó Lavrov.
El domingo, Shoigú mantuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos de Reino Unido, Francia y Turquía: Ben Wallace, Sebastien Lecornu y Hulusi Akar.
El responsable del departamento militar ruso transmitió a sus colegas la preocupación de Moscú por posibles provocaciones con el uso de una bomba sucia por parte de Ucrania.
Además, habló por teléfono con el jefe del Pentágono, Lloyd Austin, el viernes y el domingo.
El Departamento norteamericano de Estado emitió un comunicado de las cancillerías de Reino Unido, Estados Unidos y Francia en el que se afirma que estos países no consideran justificadas las advertencias de Rusia sobre el posible uso de una supuesta bomba sucia por parte de Kiev.
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