Mohammad y Muhannad Yousef Muteir, oriundos del campo de refugiados de Qalandia, estaban anoche al costado de una carretera mientras reparaban uno de los neumáticos de su vehículo cuando un colono los embistió con su auto, precisó Falaya.
El primero murió en el acto y el segundo fue trasladado grave a un hospital, donde falleció.
El hermano de ambos, Ahmed Mutair, quien se encontraba presente en el lugar de los hechos, rechazó el relato israelí al señalar que fue un asesinato premeditado.
Por su parte, el primer ministro Muhammad Shtayyeh condenó el nuevo crimen cometido por las fuerzas de ocupación.
Shtayyeh llamó a “las instituciones internacionales de derechos humanos a colocar a los perpetradores en la lista de la vergüenza y llevarlos ante la justicia”.
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