El entrenador de los incas, Juan Reynoso mantiene la prohibición de acceso a la prensa a los entrenamientos y, por si hay fisgones en los edificios de la periferia del Centro de Alto Rendimiento del equipo, la visión está bloqueada por un gran despliegue de lona negra tendida sobre una estructura de andamios.
Trascendidos de prensa señalan que el técnico ha sido siempre muy cuidadoso de mantener en reserva sus formaciones y sus planteamientos tácticos, pero esta vez con mayor celo, porque se ha enterado de versiones sobre filtraciones sobre el juego rojiblanco a los rivales en la pasada eliminatoria para Qatar 2022.
Los ensayos continúan sin embargo con la mira en evitar al menos una derrota ante el conjunto verdeamarillo que demostró su poderío en su debut en el torneo, ayer, con una goleada como local de 5-1 a Bolivia que no asusta pero sí ratifica la potencia del próximo rival.
Para tan difícil cotejo, Perú ofrece a los contrincantes la ventaja de que sus filas están diezmadas desde antes del inicio de la contienda, por nueve lesionados, en buena parte titulares, entre los que volverá a jugar, ya recuperado, el defensor central Alexander Callens.
Sin embargo, el lateral Luis Advíncula se sumó a las bajas, pues está suspendido por un fecha por su expulsión en el estreno ante Paraguay, el jueves último.
A ello se sumó la baja del mediocampista ofensivo Christofer González, quien salió lesionado del juego ante los guaraníes y fue desconvocado y en su reemplazo fue llamado Nilson Loyola, del club Sporting Cristal.
Pero allí no terminan los problemas del conjunto rojiblanco, pues también se lesionó ante Paraguay el lateral izquierdo titular, Miguel Trauco y es casi seguro que no se recuperará para el juego ante los brasileños.
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