La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) señaló que, de esa cifra, 137 mil 427 se cobijaron en escuelas y otras instalaciones de la Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina.
“El número de desplazados internos representa el mayor número desde la escalada de hostilidades de 50 días en 2014, que fue la escalada más mortífera registrada en Gaza desde 1967”, subrayó.
Desde el inicio de las hostilidades, el pasado sábado, cuatro escuelas y ocho centros de salud en ese enclave costero sufrieron daños, alertó.
OCHA afirmó que “la destrucción de infraestructuras y calles (por los bombardeos) dificultó el movimiento de los equipos médicos y de defensa civil para llegar a las víctimas”.
El organismo, que cita a datos de las autoridades del territorio, resaltó que hasta la fecha fueron destruidas al menos 790 viviendas, en tanto cinco mil 330 sufrieron graves daños.
Los ataques aéreos israelíes dañaron también tres instalaciones utilizadas para agua, saneamiento e higiene, lo cual socava la prestación de servicios a más de 400 mil personas en la ciudad de Gaza y la zona norte de la Franja, indicó.
OCHA advirtió sobre las consecuencias de la decisión israelí de cortar los suministros de agua, electricidad y combustible al enclave costero, donde viven más de dos millones de personas.
La ministra palestina de Salud, Mai Al-Kaila, acusó ayer a la vecina nación de bombardear de forma deliberada hospitales y equipos médicos en ese territorio.
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