En la zona más cercana al epicentro del sismo, el distrito de Zindajan, OCHA registró casi mil 300 muertos y mil 700 heridos.
En tanto, en los cinco distritos de la provincia de Herat, en el oeste de la nación, mil 730 familias que agrupan a más de 12 mil personas fueron afectadas.
El escenario empeoró luego de una serie de réplicas, incluida una de magnitud 5,1 este martes, lo que puso en marcha a equipos de búsqueda y rescate con agua y refugio para los más vulnerables.
El portavoz de la agencia de refugiados de la ONU (Acnur), William Spindler, aseguró que esa entidad apoya a la respuesta en medio de extensos daños y sobrevivientes traumatizados.
Muchas personas perdieron todas sus pertenencias y a medida que se acerca el invierno necesitan ropa de abrigo, explicó el vocero.
Otros no han tenido una comida caliente desde el terremoto, agregó.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en tanto, asegura acceso a ayuda humanitaria, incluidos los servicios de salud esenciales para los heridos.
Las mujeres, los niños y las poblaciones vulnerables se ven gravemente afectados por el desastre, dijo el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.
Ese organismo proporcionó suministros suficientes para tratar a 650 pacientes heridos en el hospital regional de Herat.
Otras 25 toneladas métricas de medicamentos y suministros médicos también fueron enviadas a Herat, mientras que en las zonas afectadas se han desplegado 54 equipos móviles de salud y se han enviado 12 ambulancias al distrito de Zindajan y al distrito de Ghorian para evacuar las causalidades a los hospitales regionales y de otro tipo, añadió.
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