En los últimos dos días la tierra se sacudió, la víspera, un sismo de magnitud 5,0 grados de la escala abierta de Richter, se produjo en la tarde en la costa sur de El Salvador, informó el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
Fue algo como para recordar a los capitalinos y a todos, que el llamado Pulgarcito de las Américas está ubicado en el llamado Cinturón de Fuego de Pacífico, una de las zonas de subducción ubicada en las costas de ese océano caracterizada por ser una de las regiones sísmicas y volcánicas más importantes y activas del mundo
Según datos de la época, la tragedia dejó al menos dos mil personas fallecidas, de las cuales se calcularon más de 500 por el colapso del edificio Rubén Darío, además de 10 mil heridos.
El reloj marcaba las 11:50 de la mañana (hora local) del 10 de octubre de 1986, cuando el centro de San Salvador fue golpeado por un terremoto de 7,5 grados en la escala de Richter, causando el caos, heridos y muertos a su paso.
“Yo vendía en la esquina de la Iglesia El Calvario, y el local lo compartía con dos chapines (guatemaltecos) que lo usaban como bodega, ellos llegaron al lugar y fue ya cerca del mediodía cuando se sentaron para desayunar, no pasó mucho tiempo cuando empezó a temblar y fue cuando les cayó un paredón (muro) donde quedaron soterrados”, relato Ana Evelyn Morán.
Morán, que entonces tenía 24 años, recuerda en declaraciones citadas por el Diario El Mundo, que la tragedia aun la afecta, debido al cariño que le tenía a sus compañeros, “eso fue para mí lo más doloroso y más traumático, pues eran mis compañeros de trabajo y lo más impactante porque yo les tenía tanto aprecio”.
La mujer afirmó que ver la destrucción del potente movimiento de tierra hace que, 37 años después, no sepa cómo reaccionar ante los sismos, por lo que recibe ayuda psicológica.
“Yo en un momento así no sé si correr, llorar, gritar o qué hacer, y eso es lo que estoy trabajando”, manifestó la comerciante en sus comentarios al medio salvadoreño.
El recuerdo de aquellas nefasta jornada impacta aun en otros que todavía recuerdan como si fuera ahora cuando empezó a temblar y caían pedazos de cemento de los edificios y una nube de polvo cegó todo”.
Tal vez algunos de los que participó la víspera en un simulacro de terremoto organizado por Protección Civil Municipal en el mercado Hula Hula sintieron de cerca la tragedia, al menos para Morán, que trabaja en el lugar, fue traumático luego de su experiencia en 1986.
Los socorristas que participaron en el ejercicio aspiran estar preparados para responder a fin de evitar mayores incidentes, como el ocurrido hace 37 años pero, la sacudida de la tierra es algo imprevisible, y no pocos hoy, sobre el medio día, estarán alertas.
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