Roma, 12 jul (Prensa Latina) La Covid-19 y la pospandemia, así como el enorme desafío que significa la lucha contra la langosta del desierto, marcaron el 164 periodo de sesiones del Consejo de la FAO.
El rol de esa institución para encarar las penurias que enfrentarán millones de personas se evidenció en la reunión virtual realizada del 6 al 10 de julio por el órgano ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), integrado por 49 Estados.
El director general de ese organismo, Qu Dongyu, habló sobre la labor frente a los retos planteados por la Covid-19, y las cuestiones alimentarias y agrícolas derivadas de un mayor deterioro de la situación económica y social.
Desde los primeros días del brote, la FAO monitorea la crisis y hasta la fecha publicó 41 resúmenes de políticas y ocho publicaciones que presentan una evaluación cuantitativa y cualitativa de su impacto en las cadenas de suministro de alimentos, el comercio, los mercados y los pequeños productores.
En torno al tema se realizará el próximo 14 de julio un diálogo virtual con representantes de los sectores públicos y privados con el objetivo de intensificar los esfuerzos para prevenir una emergencia alimentaria mundial.
En medio de la colosal tragedia del nuevo coronavirus, concita también la atención la lucha contra la langosta del desierto, plaga migratoria considerada la más peligrosa del mundo, que desde principios del año amenaza de manera creciente al Gran Cuerno de África, la Península Arábiga y partes de Asia sudoccidental, con riesgo de continuar propagándose hacia la región del Sahel.
Las estimaciones preliminares sugieren que los controles efectuados en África oriental y Yemen salvaron de los estragos a casi un millón de toneladas de cereales, cifra que equivale a abastecer con ese producto a cerca de siete millones de personas durante un año.
El director general de la FAO instó a mantener y ampliar cuanto se hace para que los efectos de esta plaga, combinados con los de la Covid-19, “no tengan consecuencias catastróficas para los medios de vida y la seguridad alimentaria».
En el 164 periodo de sesiones del Consejo, el Grupo de los 77
(G-77)+China llamò a poner fin a las medidas unilaterales y sanciones económicas que afectan a 32 naciones en desarrollo, entre ellos Cuba. El G77 apoyó el establecimiento de la Oficina de Objetivos de Desarrollo Sostenible, como parte de la nueva estructura de la FAO, a favor de alcanzar la Agenda 2030 de la ONU.
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(Tomado de Orbe)
















