De origen tectónico, el terremoto tuvo su epicentro a dos kilómetros de la ciudad de Magsaysay y a una profundidad de 24. Varias réplicas tampoco tuvieron consecuencias.
Formado por unas siete mil islas, el archipiélago filipino se asienta sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, que al concentrar algunas de las zonas de subducción más importantes del planeta, lo convierte en escenario de frecuentes y violentos fenómenos sísmicos y vulcanológicos.
En Filipinas se registran unos siete mil temblores al año, la mayoría moderados.
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