Las conclusiones ponen en duda que la epidemia de Covid-19 comenzará en la ciudad china de Wuhan a principios de diciembre de 2019, pues los resultados de la investigación mostraron que ya existía circulación del virus en Europa en noviembre, o incluso en octubre.
La investigación se centró en el examen de nueve mil 144 muestras de sangre de entre las más de 200 mil realizadas para un gran estudio epidemiológico de diferentes tipos de coronavirus, realizado entre el 4 de noviembre de 2019 y el 16 de marzo de 2020.
En esa primera fase, el Sars-CoV-2 fue detectado en 353 participantes, pero para mayor seguridad se realizó una segunda prueba muy específica que localizó 13 muestras, tomadas entre el 5 de noviembre de 2019 y el 30 de enero de 2020, que dieron positivo en ambas pruebas.
El estudio se dirigió entonces hacia los portadores, revelando que ‘cinco mostraron signos de enfermedades respiratorias virales, y ocho estuvieron en contacto estrecho con personas que mostraron tales signos o informaron de situaciones de posible exposición al Sars-CoV-2’, señaló el Inserm en el artículo publicado.
‘En más de la mitad de los casos, se trata de personas que viajaron o estuvieron en contacto con personas enfermas, uno de los casos había viajado durante dos meses por Asia y regresó a Francia a principios de diciembre’, explicó el director de la investigación, el profesor Fabrice Carrat.
‘Estos resultados sugieren que, ya en noviembre y diciembre, la tasa de contaminación en la población francesa era del orden de un contagio por cada mil, con casos que parecen encontrarse de forma aislada en todo el país’, agregó.
De esa manera se entendería que el inicio de la epidemia no tuviera lugar en Wuhan, tal y como declaró ayer el equipo internacional de expertos chinos y de la Organización Mundial de la Salud, al no haber encontrado indicios de la presencia del Covid-19 en esta ciudad antes de diciembre de 2019.
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