La ministra de Transición Ecológica, Barbara Pompili, explicó al diario Le Monde que la extensión prevista no se corresponde con la proyección ambiental del ejecutivo ni ‘con las exigencias de un sector en plena mutación, dirigido al avión verde del mañana’.
El proyecto buscaba dotar a la Terminal 4 del principal aeropuerto del país, situado a menos de 30 kilómetros de esta capital, de una capacidad anual de 40 millones de pasajeros, en aras de alcanzar los 120 millones para 2035.
De acuerdo con Pompili, el grupo Aeropuertos de París deberá presentar un proyecto de ampliación diferente, basada en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en la aviación.
Las declaraciones de la ministra de Transición Ecológica siguen a las realizadas en julio por su par a cargo del Transporte, Jean-Baptiste Djebbari, quien señaló que la extensión ‘no se justifica de la forma prevista y debe revisarse a profundidad’.
El valor estimado de los trabajos en el aeropuerto internacional Roissy Charles-de-Gaulle, uno de los más activos del mundo, ascendía a entre siete mil y nueve mil millones de euros.
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