De acuerdo con un artículo publicado por el centro de estudios para el Pensamiento Original, con sede en Caracas, la posibilidad de superar la situación pandémica en un tiempo razonable depende de un proceso equitativo en la distribución de los antídotos contra el coronavirus SARS-CoV-2.
Asimismo, resulta probable que la inequidad en el acceso a las vacunas pueda prolongar o perpetuar el ciclo de proliferación del virus, al generarse nuevas oleadas, con énfasis en naciones rezagadas en el proceso de inmunización.
El Instituto Samuel Robinson citó cifras de Our World in Data, acordes a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según las cuales América del Norte y Europea presentan el mayor porcentaje de población vacunada contra la Covid-19, con el 14,3 y el 14,9 por ciento, respectivamente.
En contraste, las naciones de África en su conjunto solo lograron inmunizar hasta la fecha al 0,2 por ciento de los habitantes de ese continente, situación apreciada también en Asia (0,5) y América del Sur (1,7).
Las cifras revelan que el eje Estados Unidos y Europa es el principal beneficiario de vacuna, paradójicamente, países ricos que en términos generales tuvieron un manejo de la pandemia poco satisfactorio o por debajo de lo esperado, estimó la fuente especializada.
El 17 de febrero último, el secretario general de la ONU, António Guterres, alegó ante el Consejo de Seguridad que para esa fecha más de 130 países no habían recibido ni una sola dosis de las vacunas contra la Covid-19.
En cambio, el 75 por ciento de las inmunizaciones aplicadas hasta ese momento se había concentrado en tan sólo 10 países, escenario que permanece sin grandes cambios y constituye un factor relevante en la lucha contra la pandemia.
El titular de la Organización de las naciones Unidas subrayó que la distribución mundial de los inmunizantes ha sido ‘tremendamente desigual’ e injusta.
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