Las declaraciones tuvieron lugar durante su visita al centro de vacunación de Valenciennes, en el norte del país, y durante su intervención también señaló que el programa se ampliará ‘a partir de mediados o finales de abril’ para las profesiones más expuestas, cuando el país reciba más antídotos.
‘Quiero que organicemos las cosas de forma metódica, que bajemos por tramos de edad’, explicó Macron, y a los trabajadores en contacto con grupos de personas, como los profesores, ‘se les pide un esfuerzo’ hasta que lleguen las dosis necesarias.
El presidente salió al paso de las críticas por la lenta marcha de la campaña asegurando que ‘la vacunación es una prioridad nacional, no hay fines de semana ni días festivos’, y alegó que los primeros efectos ya son visibles, especialmente en las residencias donde las cifras relativas ‘formas graves y a la mortalidad’ entre los mayores ‘se han desplomado’.
Por último indicó que el objetivo del gobierno es llegar a 10 millones de personas inmunizadas a mediados de abril, y 10 millones más cada mes, para llegar al verano con cerca de la mitad de la población vacunada.
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