Residente en esta nación austral desde la década de 1990, De la Torre era muy querido dentro de la comunidad artística argentina y también por sus compatriotas cubanos residentes aquí, quienes lloran su triste partida física.
Defensor de su patria y de la Revolución cubana, jovial y con una potente voz cautivadora, Rafaelito o Rafa, como lo llamaban cariñosamente, dio dura batalla contra la pandemia, que lo mantuvo en terapia intensiva durante varios días mientras su esposa también lucha hoy contra el potente virus.
Nacido en la ciudad cubana de Camagüey, en la década de 1960 se embarcó en esa gran aventura de fundar la Nueva Trova Cubana, junto a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola y otros músicos de esta generación.
Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y de la Asociación Argentina de Interpretes, durante su destacada trayectoria recorrió más de 40 países con su música antes de radicarse en Argentina, que lo acogió como su segunda patria.
Nunca perdió sus raíces ni su cubanidad y de cada canto, de cada bolero y son, brotaba su amor a su país y a la música, a la que dedicó toda su vida desde que en 1960, con apenas nueve años, comenzó su carrera de la mano del profesor Carmelo Álvarez y luego en Conservatorio con el maestro González Aullé.
Con aproximadamente 200 canciones, recibió el premio nacional de Música 1984 y también en Argentina participó en la película Al fin el mar, en 2003.
La Covid-19 dejó truncado varios proyectos del músico, quien recientemente había participado en una canción del grupo RS Positivo en tributo a la medicina cubana y al candidato vacunal contra la Covid-19 Soberana.
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