En declaraciones a los principales medios de prensa vietnamitas, el diplomático explicó que antes de las manifestaciones del 11 de julio, en las redes sociales se desató una campaña dirigida a desacreditar al Gobierno cubano.
De manera oportunista, dijo, se aprovecharon las dificultades materiales a que está sometido nuestro pueblo a causa del bloqueo estadounidense y la situación resultante de la pandemia de Covid-19 para presentar a Cuba como un país en caos.
Pero el intento de subvertir el orden interno en Cuba ha fracasado, subrayó.
El Estado y el Gobierno tienen pleno control de la situación -aseguró Hernández Guillén – y las instituciones funcionan normalmente, dentro de las condiciones que impone la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19.
Señaló que en tiempo récord, con recursos propios y pese al recrudecimiento del bloqueo, Cuba cuenta con una vacuna contra la enfermedad, un candidato vacunal cuya tercera fase ya concluyó, y otros tres en ensayos clínicos.
El diplomático señaló que tanto en el enfrentamiento a la pandemia como a las protestas manipuladas la isla ha recibido innumerables muestras de solidaridad desde el exterior y resaltó en especial el apoyo de Vietnam.
A través de su portavoz, dijo, la cancillería vietnamita manifestó su oposición el bloqueo de Estados Unidos por considerarlo la causa principal de nuestras dificultades y una vez más exigió el cese de esta arbitraria y criminal política.
Hace poco presenté mis cartas credenciales como embajador, refirió, y en los siguientes días fui recibido por numerosos dirigentes vietnamitas. Todos me han dicho que, como siempre, Vietnam está ahora y estará siempre junto a Cuba, apuntó.
También agradeció al Club de Ex Estudiantes Vietnamitas en Cuba, a la Asociación de Amistad Vietnam-Cuba y a ciudadanos simples de este país por sus declaraciones y gestos de apoyo hacia la mayor de las Antillas.
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