Un informe al respecto relata que el carburante de aviación producido de forma sostenible, por ejemplo a partir de los residuos alimentarios, estará disponible de forma creciente a partir de 2025.
La mezcla de estas gasolinas fue propuesta por la Comisión Europea (CE) en su paquete climático nombrado Fit for 55 como un medio para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2). En cambio, hasta el término de 2030 no aparecerán motores híbridos o pilas de combustible que funcionen con hidrógeno.
Los expertos de Roland Berger consideran la necesidad de esperar hasta concluir 2040 para contar con motores de aeronaves puramente eléctricos, con baterías.
Además de la reducción de las emisiones de CO2, muy dañinas para el cambio climático, la industria de la aviación tendrá que hacer frente a los efectos de la Covid-19, recuerda el mensaje de la consultora.
mem/rfc
















