Thomas calificó los últimos dos años de ‘especialmente difíciles’ para el país, porque ‘a un bloqueo recrudecido a límites inimaginables por la administración de Donald Trump y mantenido inalterable por Biden, ha tenido que agregar la lucha contra la enfermedad’.
Durante la entrega de una donación de suministros médicos de la Asociación de Amistad entre los pueblos de Etiopía y Cuba, la diplomática enumeró algunas consecuencias de esa política estadounidense.
Impidió contratar la compra a una empresa europea de equipos de ventilación mecánica usados en las terapias intensivas, al no concederle la licencia exigida para realizar esa operación en nuestro territorio, aseguró.
Puso, añadió ‘obstáculos para la llegada de la donación de la empresa Alibaba desde China, porque la compañía transportadora de la carga se negó a hacerlo ante el temor de ser castigada por las leyes de Estados Unidos’.
Señaló, además, que las medidas del gobierno norteamericano han impedido la adquisición de materiales para fabricar un gran número de medicamentos, lo cual provocó desabastecimiento en farmacias y hospitales.
El pueblo cubano, subrayó, sufre ‘falta o inestabilidad de medicamentos de uso hospitalario que representan la diferencia entre la vida y la muerte’.
Es una proeza para el país, en medio de las limitaciones provocadas por esas sanciones unilaterales, tratar de obtener insumos requeridos para el aseguramiento médico, el equipamiento y los materiales necesarios en el enfrentamiento a la pandemia, comentó.
Incluso, el bloqueo impone escollos para adquirirlos en mercados de terceros países, cuando se trata de productos fabricados por empresas subsidiarias de EE.UU. o con componentes o software estadounidenses, indicó la embajadora.
Asimismo, destacó que Cuba ‘apostó por la elaboración de sus propias vacunas contra la Covid-19’, para tener soberanía en el tratamiento del padecimiento, ‘y no vernos sometidos a mecanismos controlados por los mismos que nos bloquean’.
Para obstaculizar esos proyectos, dijo, ‘fueron perseguidos los proveedores y las financieras que se atrevieron a ser parte de los mismos, lo cual afectó tanto los pagos como los cobros de fármacos comercializados’.
Según afirmó, fueron golpeados ‘todos los eslabones de la cadena necesaria para crear y producir medicamentos claves en la batalla contra la Covid-19’.
Cada año, el bloqueo cuesta a Cuba más de cuatro mil millones de dólares por las prohibiciones para adquirir productos en un mercado tan cercano como el estadounidense, acceder a esa tecnología y los obstáculos impuestos a terceros países, aseguró. msm/raj
















