En una declaración, el grupo señaló que la paz y soberanía de Cuba son amenazadas con acciones que tienen su culminación en las marchas convocadas en la isla caribeña para el próximo 15 de noviembre.
“Está convocatoria falsamente “pacífica”, apoyada por la misma contrarrevolución anticubana de siempre e instigada por el gobierno de los Estados Unidos, no es más que otro intento de subvertir la soberanía y democracia (…)”.
Consideraron que se trata de una estrategia de “golpe suave“ financiada y dirigida desde el exterior, y apoyada por la ultraderecha estadounidense y europea.
“Contraria a la Constitución cubana aprobada en 2019 con un 86 por ciento de apoyo popular, es otro intento de desestabilización de nuestra Patria buscando un enfrentamiento civil entre las mismas familias cubanas y provocar la violencia y el caos, para después legitimar una intervención extranjera”, apuntó.
De otro lado, destacó que desde la emigración cubana, “seguimos exigiendo la eliminación total de estos ataques, así como las sanciones, la guerra económica y el criminal bloqueo contra nuestras familias”.
Añadió que el cerco económico, financiero y comercial se agravó más en esta época crítica de pandemia global, en la que “Cuba está demostrando su total esfuerzo por el cuidado de nuestra gente con la exitosa campaña de vacunación con vacunas propias, y enviando médicos y vacunas a otros países que lo solicitan”.
Subrayó que “Cuba es un país de paz, solidaridad y dignidad, y sabrá defenderse contra los ataques que sigue sufriendo contando también siempre con la emigración patriótica cubana”.
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