La pandemia mundial de la Covid-19 puso de manifiesto las fragilidades de los sistemas agroalimentarios nacionales al desempeñar un papel importante en el último aumento de las estimaciones mundiales del hambre, indicó el anuncio del nuevo reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
El mundo se encuentra en una coyuntura crítica, precisó el comunicado y detalló las consecuencias económicas de la pandemia, el cierre de escuelas que privó de las comidas escolares a cientos de millones de niños, hasta la variabilidad y los extremos climáticos y la persistencia del hambre y la desnutrición.
Llegó el momento para desarrollar la resiliencia, alertó la FAO en un adelanto de lo que será su informe y al advertir que la seguridad alimentaria y la nutrición mundiales están en juego, acotó que hoy tres mil millones de personas no pueden acceder a una dieta saludable.
El informe muestra, adelantó, que mil millones adicionales se unirían a sus filas si un shock redujera sus ingresos en un tercio, además añadió que los costos de los alimentos podrían aumentar hasta para 845 millones de personas si se produjera una interrupción en los enlaces de transporte críticos.
El tema del informe de este año responde al llamamiento de la Cumbre de los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas para promover una serie de acciones concretas que personas de todo el mundo pueden emprender para apoyar la transformación de los sistemas agroalimentarios del mundo.
El director general de la FAO, QU Dongyu, pronunciará un discurso de apertura, y el documento será presentado por el economista jefe de la FAO, Máximo Torero, seguido de una mesa redonda con responsables de políticas alimentarias y académicos.
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