El Supremo Tribunal Federal (STF) abrió en agosto la pesquisa que emplaza al mandatario por revelar mediante la prensa detalles sobre un ataque de hackers en 2018 al Tribunal Superior Electoral, añadió Correio Braziliense.
Una recomendación respecto a continuar la investigación contra Bolsonaro fue transmitida por el Procurador General, Augusto Aras, al ministro del STF, Alexandre de Moraes, de acuerdo con la fuente.
Aras reconoció en esa comunicación que el Jefe de Estado reveló un documento confidencial, lo cual tipifica un posible delito previsto en el Código Penal y “justifica la necesidad de mantener la investigación”. Según determinó el magistrado, Bolsonaro debió presentarse este viernes a prestar declaración ante la Policía Federal, pero se abstuvo de hacerlo, precisó el Correio Braziliense.
El gobernante explicó después que no acudió a la audiencia por recomendación del fiscal general, Bruno Bianco, bajo el argumento de que el documento sobre cuya filtración se le acusa “no era un secreto”.
Fuentes de la Procuraduría esclarecieron que el papel de esa instancia es verificar si hubo o no un delito y, de comprobarse este, interponer una acción penal contra el Presidente.
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