Invocar la Ley de Emergencias de Canadá permite al gobierno federal amplios poderes para restablecer el orden y usar la fuerza militar para interrumpir las protestas.
Según los informes los funcionarios canadienses además amenazaron con retirar los vehículos de los tranques para mantener los servicios esenciales en funcionamiento, congelar las cuentas bancarias personales y corporativas de los camioneros y suspender el seguro de sus plataformas.
En una rueda de prensa, la viceprimera ministra Chrystia Freeland afirmó que el gobierno ampliará su normativa contra el blanqueo de dinero con la esperanza de apuntar a los sitios de financiación colectiva que se están utilizando para apoyar las protestas. «Considérense advertidos y envíen sus camiones a casa», señaló.
Tras dos semanas de cierres y bloqueos, el más importante el del puente Ambassador, que conecta Windsor (Ontario) con Detroit, en Estados Unidos, los plantones siguieron en la capital Ottawa, algo que Trudeau quiere terminar con nuevas medidas.
El puente Ambassador fue reabierto el domingo por fuerzas del orden luego que su cierre causara millonarias pérdidas a la industria automotriz en Detroit.
Ahora el primer ministro advirtió que las nuevas medidas de represión de las protestas estarán limitadas en el tiempo, serán geográficamente específicas, así como razonables y proporcionadas a las amenazas que pretenden abordar.
Recientes informes plantean que las marchas y paros pudieran trasladarse a Estados Unidos y desplazarse desde California (oeste) hasta Washington, la capital federal en el este del país.
msm/lb
















