Entes como el Consejo Noruego para los Refugiados, Acción contra el Hambre, Médicos del Mundo Francia y Oxfam, indicaron en un comunicado conjunto que de ese total de desplazados, sólo el pasado mes de enero huyeron de sus casas en este país más de 160 mil residentes.
Tras referirse a esa situación, el director del Consejo Noruego para los Refugiados en Burkina Faso, Hassane Hamadou, llamó a los países donantes a aportar fondos para los necesitados en este territorio, acorde con compromisos realizados en la Conferencia del Sahel Central en 2020.
Según datos de instituciones humanitarias dos de cada tres desplazados en este territorio son niños, muchos de los cuales carecen de acceso a la educación y a la atención sanitaria.
La situación social se deterioró aún más en Burkina Faso, país del Sahel que desde hace tres años sufre una crisis humanitaria, luego de que el 24 de enero pasado resultara depuesto de su cargo por un golpe militar el presidente Roch Marc Christian Kaboré, tras amotinamientos de uniformados en campamentos.
Desde 2015 este territorio africano está sumido en la violencia debido a las acciones de los entes radicales islamistas Grupo para el Apoyo del Islam y los Musulmanes, el Estado Islámico del Gran Sahara y otros afiliados a la red Al-Qaeda.
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