En la jornada del sábado, Fred Kerley lideró la primera barrida de la nación sede al ganar las tres preseas en los 100 metros.
Kerley marcó 9.86 segundos y superó a sus compatriotas Marvin Bracy, segundo, y Trayvon Bromell, tercero, por dos décimas.
El pais norteño no monopolizaba el podio de esta prueba desde el Mundial de Tokio 1991, con Carl Lewis, Leroy Burrell y Dennis Mitchell.
El uno, dos y tres trajó recuerdos de una época en que Estados Unidos dominaba las pruebas de velocidad tal como Jamaica y Usain Bolt lo hicieron durante una década a partir de 2008. Minutos antes de la final del hectómetro, Chase Ealey obtuvo la primera corona de Estados Unidos en la cita al dominar la bala para damas con 20,49 metros, por delante de la china Gong Lijiao, plata (20,39), y la neerlandesa Jessica Schilder, bronce (19,77).
En el salto de longitud para hombres, el chino Jianan Wang conquistó un agónico título al lograr una marca de 8,36 metros en su último intento de la competencia.
Fuera de los metales durante toda la prueba, Jianan rebasó en la ronda final a los tres saltadores que ocupaban los primeros puestos, la plateada quedó en poder del griego Mitiadis Tentoglou con 8,32 y la bronceada para el suizo Simon Ehammer (8,16).
Con un centímetro menos y con las manos vacías se quedó el cubano Maykel Massó, quien durante buena parte de la competencia tuvo en sus manos un bronce que habría hecho juego con el que obtuvo en los Juegos Olímpicos de Tokio.
«Una experiencia amarga, pero satisfecho, porque competí e hice mi mejor marca. Hay cosas por mejorar pero hicimos una buena competencia», afirmó Massó.
En la sesión matutina, la etíope Letesenbet Gidey conquistó los 10 mil metros femenino con tiempo de 30.09.94 minutos, mientras que Kenya logró subcampeonato y tercer lugar con Hellen Obiri (30.10.02) y Margaret Chelimo Kipkemboi (30.10.07).
«Había soñado en ganar el oro desde 2019, pero (la turca Sifan) Hassan siempre estaba ahí. Tengo también el sueño de ganar los cinco mil metros y lograr el doblete», admitió Gidey.
La etíope agregó este oro a una plata que ganó hace tres años en el Mundial de Doha, así como al bronce del año pasado en los Juegos Olímpicos de Tokio.
En otra prueba, el martillista polaco Pawel Fajdek alcanzó su quinto cetro universal con un registro de 81,98 metros, secundado por su connacional Wojciech Nowicki (81,03) y el noruego Eivind Henriksen (80,87).
Por Latinoamérica, el chileno Humberto Mansilla finalizó en la posición 10 con un lanzamiento de 73,91.
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