El trabajo a través de esta labor pedagógica de intercambio por la paz es tremendamente importante y productivo, añadió el educador en alusión al rol de esa casa pública de estudios en las estrategias con la mencionada etnia local.
Hebel mencionó un diagnóstico de su institución que reconoce una deuda histórica sin saldar por el Estado sobre el tema de cómo esas comunidades indígenas recuperarán sus tierras ancestrales, explotadas ahora por compañías transnacionales.
El rector de la Universidad de La Frontera reconoció que ese paso contribuiría a acercar los mundos en conflicto, mediante “una estrategia a largo plazo que ya ha sido probada en otros conflictos». La alta casa de estudios dirigida por él -aseguró- pone en valor la territorialidad e implementa “una política de interculturalidad, para que los estudiantes procedentes del pueblo mapuche se sientan cómodos y eleven sus tradiciones ancestrales y su idioma».
Otro desafío sobre el tema educativo -agregó- es cómo lograr “que la gratuidad se extienda un año más para todos los alumnos, pues solo el 16 por ciento de ellos logran egresar dentro de la duración nominal de la carrera».
La Universidad chilena de La Frontera radica en la ciudad de Temuco, capital de la Región de la Araucanía, con campus en las ciudades de Angol y Pucón, que concentran gran parte de la producción científica y formación de postgrado de esa zona.
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