A juicio de la especialista del hospital parisino Saint-Louis, ese será el escenario, a menos que en los próximos meses irrumpa una variante desconocida del patógeno, al que se atribuyen en Francia más de 155 mil decesos desde marzo del 2020.
Las siete primeras olas fueron el resultado de la emergencia de variantes o de subvariantes, de ahí la gran cantidad de casos, abundó en declaraciones a Le Journal du Dimanche.
De martes a viernes de la semana que culmina, Francia registró una media diaria de más de 70 mil contagios, mientras la tasa de incidencia escaló hasta los 515 infectados por cada 100 mil habitantes, indicador que hace un mes rondaba apenas los 200.
También en los hospitales se refleja el rebrote, con casi 17 mil personas ingresadas, de ellas alrededor de 900 en cuidados intensivos.
Según Crémieux, es importante que las personas mayores de 60 años se protejan con una dosis de refuerzo de vacunas contra la Covid-19, en aras de garantizar el impacto sanitario moderado que citó.
La protección contra formas severas cede después de los seis meses, recordó.
Respecto al uso de la máscara, admitió que será difícil volver a imponerlo, aunque señaló que una del tipo quirúrgico reduce dos tercios el riesgo de contagio y la FFP2 lo hace con un 80 por ciento de efectividad.
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