La protesta interprofesional incluye áreas como la energía, con la continuación de la huelga que paraliza refinerías y depósitos de la petrolera TotalEnergies desde hace semanas, el transporte, la educación y la función pública, entre otras.
El llamado a la movilización fue lanzado por la Confederación General del Trabajo (CGT), Fuerza Obrera (FO), Solidarios, la Federación Sindical Unitaria (FSU) y organizaciones juveniles, con la posibilidad de extenderla en algunos sectores.
Los gremios demandan el incremento de sueldo en un contexto de galopante inflación y recuerdan las superganancias de grandes empresas, como TotalEnergies, que reconoció más de 10 mil millones de euros de beneficios en el primer semestre.
El escenario de la protesta está marcado por más de tres semanas de paro en refinerías de la petrolera, que provoca largas filas y penuria de combustibles, con tres de cada 10 estaciones proveedoras afectadas a nivel nacional y una situación particularmente compleja en el norte del país.
Tras un acuerdo entre TotalEnergies y sindicatos no acogidos a la huelga, el Gobierno activó el proceso de la requisición, el cual obliga a trabajadores a incorporarse a sus puestos para evitar sanciones penales, una medida que atizó el malestar y la convocatoria a movilizarse.
Según autoridades, la manifestación ya tiene un impacto en el transporte público, con la disminución del servicio de trenes regionales, mientras en esta capital varias líneas de buses operan con menos vehículos, aunque el metro no parece presentar grandes dificultades.
Además de la huelga, están previstas en la tarde marchas, sobre todo en París.
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