Con la explotación de este yacimiento, «vamos a ayudar a Europa a descarbonizarse», declaró el director general de Imerys, Alessandro Dazza, y adelantó que las estimaciones sobre el yacimiento situado en Beauvoir, en el centro del país, apuntan a “cerca de un millón de toneladas de óxido de litio”, triplicando las previsiones iniciales.
Tras 18 meses de perforaciones y estudios en una cantera de caolín propiedad del grupo desde 2005, los resultados certifican una producción de “34 mil toneladas de hidróxido de litio al año a partir de 2028 durante un periodo de al menos 25 años”, lo que permitiría “equipar el equivalente a 700 mil vehículos eléctricos con baterías de iones de litio”, al año, según Imerys.
En Beauvoir, «podría haber más de lo que hemos estimado, seguiremos los estudios para ver si podemos tener 30 o 35 años de funcionamiento», añadió Dazza.
Por su parte el Ministro de Economía y Hacienda, Bruno Le Maire, consideró el proyecto “ejemplar en términos medioambientales y climáticos”, y señaló que contribuirá “al objetivo fijado por el Presidente de la República de producir 2 millones de vehículos eléctricos en Francia de aquí a 2030 y contará con el apoyo del Gobierno”.
De la decena de proyectos europeos de litio, Emili es el segundo más grande del continente y promete crear un millar de puestos de trabajo directos e indirectos en dos emplazamientos: la mina subterránea para extraer la mica que contiene el litio, y una planta para purificar los minerales y transformarlos en hidróxido de litio, a menos de 100 kilómetros de la mina.
Con respecto al impacto ambiental, Imerys anunció que la mina cumplirá una norma internacional en desarrollo «IRMA», cuyo objetivo es reducir los vertidos tóxicos y minimizar el consumo de agua, y la mica será transportada por tubería y ferrocarril para evitar los camiones entre la mina y la factoría industrial.
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