La iniciativa debía divulgarse el jueves por la primera ministra Elisabeth Borne, en medio de cuestionamientos y de llamados a la movilización contra la reforma, convocatoria a la que se sumaron en los últimos días el Partido Comunista y La Francia Insumisa, que el sábado invitó a la población a marchar el 21 de enero en esta capital.
Según Macron, la decisión de posponer la presentación responde a la elección de nuevos líderes en los partidos Europa Ecología Los Verdes y Los Republicanos, en aras de que puedan exponer sus opiniones e intercambiar criterios con el Gobierno.
Borne encabezó un proceso de concertación con actores sociales sobre el polémico proyecto, diálogo que continuará tras las fiestas de fin de año, aunque varios sindicatos y la izquierda han reiterado su rechazo.
En el centro de las diferencias y las críticas está la extensión de la edad del retiro de 62 a 65 años, defendida por el Gobierno con el argumento de que es necesario trabajar más en Francia, mientras los detractores cuestionan esa tesis.
De acuerdo con algunas opiniones, la dilación en el lanzamiento señalado antes para el 15 de diciembre obedece a la intención gubernamental de evitar que los días festivos se vean afectados por manifestaciones y huelgas.
La reforma de la jubilación es una de las prioridades de Macron desde su primer mandato (2017-2022) en el Palacio del Elíseo, sin embargo, la irrupción de la pandemia de la Covid-19 y las protestas y paros encabezadas por sindicatos en 2019 y 2020 obligaron al Gobierno a posponer los cambios.
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