Según el canal BFM TV, la decisión del Gobierno se conocerá el fin de semana, lo que de confirmarse pondría a Francia al nivel de Italia y España, los únicos dos países de la Unión Europea (27 Estados miembros) que han retomado hasta ahora las restricciones en relación con el gigante asiático.
China enfrenta un aumento de los casos de la Covid-19 y al mismo tiempo decidió poner fin a partir del 8 de enero a su estricta política de control de la enfermedad, lo cual ha sido interpretado por algunas naciones como un riesgo de circulación de nuevas variantes o subvariantes del coronavirus SARS-CoV-2.
Sin embargo, el jueves el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades consideró injustificado el establecimiento de un despistaje obligatorio para las personas que lleguen a suelo europeo desde China.
Por su parte, la presidenta del Comité de Vigilancia y Anticipación de Riesgos Sanitarios de Francia, Brigitte Autran, señaló la víspera que en el plano científico no hay ahora mismo razón para establecer medidas particulares, aunque admitió que las cosas pudieran cambiar incluso de un día para el otro.
Autran estimó innecesario retomar los controles en fronteras ante la Covid-19 y el rebrote en China, pero insistió en que París seguramente actuará en el marco europeo.
En este contexto, el presidente Emmanuel Macron indicó al Gobierno analizar la situación y garantizar la protección de los franceses.
Después de la irrupción de la novena ola de la pandemia a finales del otoño, el escenario en suelo galo mejoró en los últimos días, al disminuir las tasas de incidencia y de reproducción del patógeno, los casos diarios y la cifra de hospitalizados.
Beijing criticó ayer las medidas de control impuestas a los viajeros procedentes de China, aplicadas también por Estados Unidos, Japón y otras naciones, y propuso aumentar la cooperación internacional para la seguridad del flujo de personas y mercancías.
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