Expertos de esa institución analizan también si ese mecanismo de control genera o no un mayor tiempo de demora para la votación, explicó en declaraciones al canal GEN el director de Financiamiento Político del ente comicial, Christian Ruiz Díaz.
“Esto puede causar –estimó- la formación de largas filas. Nuestro temor es que como se espera una participación del 70 por ciento, ante la obligatoriedad del voto, el tiempo de demora sea mayor”.
Es por ello que seguimos ajustando este mecanismo, para asegurar que el voto sea lo más rápido posible y no desalentar el sufragio, afirmó el funcionario al explicar las herramientas para evitar el fraude, basado en los resultados de los recientes comicios internas.
“Queremos agilizar y alentar el proceso de sufragio, que el elector no decida desertar ante las filas. Tenemos que garantizar que esta herramienta no complique el proceso electoral”, consideró.
Según Ruiz, el TSJE ofrecerá el viernes una confirmación sobre la utilización o no en las elecciones de abril de la huella digital, «un medio paliativo ante la carencia de una ley que implemente la biometría del proceso».
Otro aspecto para agilizar la votación –precisó- es que aplicará el voto secuencial, basado en que, mientras, un elector vota, el siguiente en la fila estará entregando sus documentos a los miembros de la mesa.
Paraguay celebrará los sufragios presidenciales del 30 de abril con la participación de unos cinco millones de votantes.
Las elecciones, octavas desde el retorno a la democracia en 1989, cuando fue derrocado por un golpe de Estado el dictador Alfredo Stroessner, designarán al presidente, vicepresidente, 45 senadores y 30 más suplentes, 80 diputados, 17 gobernadores y 17 concejales departamentales.
El jefe de Estado electo asumirá el cargo el 15 de agosto y dejará el puesto en igual mes de 2028, sin posibilidad de reelección.
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