El tribunal del cantón de Friburgo (noroeste) emitió el fallo contra el acusado, que antes de ejecutar el crimen estafó a sus víctimas con grandes sumas de dinero, informó la versión digital del diario Tribune de Genève.
Durante su alegato, la defensa solicitó una pena de nueve años de prisión, esgrimiendo que su cliente actuó en legítima defensa, pero el mismo testimonio del acusado anuló esa posibilidad a ojos de los jueces, según la prensa local.
La cadena perpetua, máxima pena del código penal suizo, se reinstauró en 2004, al aprobarse en referendo tras varios casos de asesinos y violadores que reincidieron tras ser puestos en libertad y causaron gran alarma en la sociedad helvética.
Puede aplicarse en delitos como el asesinato, la violación, la toma de rehenes o el genocidio, aunque el condenado tiene derecho a solicitar libertad condicional a los 15 años, que puede concederse a través de una revisión judicial.
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