La publicación cita al centro analítico independiente Food Foundation cuyos datos revelan además que en enero una de cada cinco familias británicas informó que saltaba comidas, pasaba hambre o no comía durante un día completo.
Esa cifra supone un aumento del 12 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Según la estimación del centro, unos 800 mil infantes niños que viven en la pobreza no tienen el derecho a comidas gratis en escuelas.
Para tener acceso a ese servicio sus familias deben tener un ingreso anual inferior a los ocho mil 900 dólares.
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