En una carta dirigida al jefe de Estado, recordaron que desde enero un movimiento social histórico por la unidad de los sindicatos, su magnitud y determinación, insiste en expresar que no apoya la reforma, iniciativa repudiada por extender la edad legal de retiro de 62 a 64 años y aumentar el período de cotizaciones.
Su empeño en no escuchar al pueblo disparó la cólera y creó una crisis, social, política y democrática sin precedentes, escribieron los parlamentarios.
El 20 de marzo la reforma de la jubilación fue adoptada después de que fracasaran dos mociones de censura opositoras en la Asamblea Nacional, donde no se produjo un voto en torno al proyecto, ya que el Gobierno optó por activar el artículo 49.3 de la Constitución, el cual permite eludir el sufragio.
Las protestas y las huelgas aumentaron desde entonces, algunas con episodios de violencia, en un escenario de tensiones que la primera ministra Elisabeth Borne busca calmar con reuniones esta semana con sindicatos y partidos, propuesta rechazada por la izquierda, al argumentar que la verdadera intención del Ejecutivo es pasar la página sin retirar la reforma.
En ese sentido, los diputados y senadores firmantes de la misiva entregada a la Presidencia subrayaron que la solución es que Macron “renuncie a su funesto proyecto”.
Asimismo, denunciaron que el oficialismo impuso la reforma de la jubilación, a la que resta para entrar en vigor el recurso del Consejo Constitucional, sin aceptar un “debate serio, digno y leal”.
El Gobierno insiste en que su proyecto es la única salida para frenar un déficit financiero que alcanzará niveles insostenibles en el sistema francés de retiro por repartición, tesis refutada por los detractores, quienes aseveran que no existe tal urgencia.
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