Las elecciones, destinadas a abolir la existencia de una mayoría absoluta del pueblo serbio en el norte de Kosovo y Metohija, son una violencia del primer ministro del no reconocido Kosovo, Albin Kurti, manifestó el canciller serbio para la región, Petar Petkovic.
Según él, la mayor responsabilidad por el intento de esclavizar políticamente y en todas las formas posibles al pueblo recae en la comunidad internacional, que apoya la celebración forzosa de elecciones en las que los serbios no votarán.
De acuerdo con Petkovich, citado por el servicio de prensa del Ejecutivo, los representantes explican el hecho de que las comunidades y municipios puramente serbios estarán encabezados por un 2,0 por ciento de albaneses, los únicos que saldrán a votar.
El 14 de noviembre, el presidente de Kosovo no reconocido, Vyosa Osmani, programó elecciones anticipadas para el 18 de diciembre en la parte norte de la provincia autónoma serbia de población en los municipios de Severn Mitrovica, Zubin Potok, Leposavich y Zvecan.
La principal fuerza política, la Lista Serbia, que representa los intereses de los serbios en Kosovo y Metohija, no se presentó a las consultas sobre las nuevas elecciones. Por esta razón, Osmani tuvo que negociar con partidos, creados artificialmente y no cuentan con apoyo real de la población serbia.
Al mismo tiempo, Pristina nombró a políticos para los puestos gubernamentales que quedaron vacantes tras la salida del gobierno serbio, que obtuvo menos del dos por ciento de los votos de esta población balcánica en las últimas elecciones en Kosovo y Metohija.
Después de las protestas de los serbios en Kosovo y Metohija y la presión de los Estados Unidos y la Unión Europea, Osmani pospuso las elecciones para el 23 de abril, pero los representantes de la Lista Serbia anunciaron un boicot a las elecciones.
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