El médico señaló que esa institución, única en el país, necesita una descentralización y un mejoramiento de la atención a esos enfermos, mediante la implementación de una reforma del Sistema de Salud Mental, sobre la que el Senado aprobó un proyecto de ley a mediados de 2022, que, al parecer luego fue olvidado.
La aplicación de ese tipo de reformas -explicó Castiglioni- es una tendencia mundial en la prestación de servicios de salud mental, a fin de promover y fortalecer las redes sociales de atención mediante el acceso de la población desde su comunidad.
Los propósitos de estas leyes radican, según el experto, en “que la prestación de los servicios en salud mental se enfoque no solo en la atención, sino, además, en la prevención, la promoción y la profilaxis respecto a posibles recurrencias”.
El carácter único de este Hospital Psiquiátrico –argumenta el galeno- obliga a que pacientes de todos los puntos del país recurren a él y causen la referida saturación de sus capacidades.
Pero, de acuerdo con su director, “si se crean y fortalecen las redes comunitarias de atención, este centro cambiará su modalidad de atención y prestará un servicio de mayor complejidad de atención y hasta mejorará sus servicios, en general”.
De acuerdo con datos oficiales, Paraguay carece de leyes efectivas sobre salud mental, mientras la inversión del Estado en la especialidad es menos del dos por ciento del presupuesto del Ministerio de Salud.
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