Los enemigos del islam y de la humanidad intentan oscurecer este clima con provocaciones protegidas por la Policía. El despreciable ataque en Suecia es una de ellas, dijo Erdogan en un mensaje de vídeo dirigido a sus compañeros de partido y replicado por medios de prensa.
Quienes permiten que esto ocurra y quienes consienten este acto despreciable no podrán hacer realidad sus ambiciones (…) Ankara no sucumbirá a la política de provocaciones y amenazas, afirmó.
La víspera, la Policía sueca permitió una protesta con la quema de un Corán en la mezquita principal de Estocolmo en el primer día del Eid al Adha (Fiesta del Sacrificio), una de las celebraciones más importantes del mundo musulmán.
De su lado el vicepresidente, Cevdet Yilmaz, destacó el canal TRT que su país espera una acción concreta de parte de Suecia para llevar ante la justicia a los implicados en la quema del Corán, anunció hoy
El hecho ocurrido en Estocolmo está dirigida contra cientos de millones de musulmanes, contiene elementos de un crimen motivado por el odio y el racismo, y esperamos acciones inmediatas y concretas de las autoridades suecas para llevar ante la justicia a los involucrados, sostuvo.
La acción se llevó a cabo con el permiso de la Policía sueca, cuyo informe señaló que no hubo permiso expreso para quemar el libro sagrado de los musulmanes, pero indicó que se trataba de una manifestación sobre el Corán.
El ministro de Relaciones Exteriores de Türkiye, Hakan Fidan, afirmó que hacerse de la vista gorda ante hechos tan atroces significa ser cómplice de un crimen.
Por su parte, el titular del Ministerio de Justicia, Yilmaz Tunç, expuso que insultar los santuarios religiosos no puede considerarse parte de la libertad de pensamiento y expresión.
mgt/ehl
















