La institución financiera justificó que era necesario el aumento, que encarece aún más el ya elevado costo de los préstamos a la población, con el argumento de que ayudaría a reducir la inflación subyacente.
Según el último Informe de Política Monetaria del Banco, la subida de los precios durante los últimos tres meses rondó entre el 3,5 y el 4 por ciento, por lo que resultaron más altos que la expectativa de la entidad.
“La subida de la inflación subyacente en Canadá, que fluctuó desde un máximo del 8,1 por ciento el verano pasado hasta un 3,4 por ciento en mayo último, sugiere que puede ser más persistente de lo que se pensaba originalmente”, precisa el documento.
El Banco estima que, desde que comenzó a subir su tasa de interés en marzo de 2022, la inflación disminuyó a causa de la caída de los precios de la energía y el alivio de las restricciones de suministro, pero permanecerá elevada en alrededor de un tres por ciento.
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