Los pedidos de casas subsidiadas por el Estado en la principal urbe del país ascendieron a mil 109 durante los cinco años transcurridos desde 2017, añade la publicación.
Las solicitudes aumentaron en 360 y abarcan también a sobrevivientes de la trata de personas, abusos contra su integridad y otros males que sufren las familias en esa ciudad, la mayor y más poblada de Canadá y centro financiero del país.
Los ciudadanos de Toronto que sufren secuelas de la violencia doméstica practican como tradición el uso de cintas moradas como denuncia contra ese flagelo.
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