Al intervenir ante el segundo foro académico China-Celac, Ruvislei González indicó que si bien en los últimos años creció el interés de la región por esa iniciativa, todavía falta por aprovechar todos los espacios propicios para impulsar el progreso común.
Actualmente -recordó- participan 19 países de la zona en el plan, pero necesitan conocer todas sus propuestas y variantes a fin de ampliar la cooperación mutuamente beneficiosa.
‘Dos de las principales rutas en medio del complejo panorama internacional, la Ruta de la Seda Sanitaria y la Ruta de la Seda Digital tienen un impacto significativo en el contexto actual. Estos son momentos de enfrentar todos unidos a un enemigo común que es la pandemia de la Covid-19 y además trabajar en función de contribuir al crecimiento de las economías nacionales’, precisó.
Según estimó, los temores y desconocimientos pueden resolverse mediante un mayor intercambio sobre esta iniciativa y dejar de politizarla ante la necesidad creciente que tiene América Latina y el Caribe de mejorar su infraestructura y conectividad regional.
Rodríguez ilustró su planteamiento con la colaboración sanitaria y biotecnológica entre China y Cuba, pues recientemente fructificó en la investigación y desarrollo de la vacuna Pancorona.
‘Tenemos que ser capaces de aprovechar las circunstancias para incluso pensar en modificar nuestros modelos socioeconómicos menos dependientes del sector primario, en especial de la industria extractivista’, acotó el jefe del equipo de Asia y Oceanía del Centro de Investigaciones de Política Internacional de Cuba.
Entre otras cuestiones, consideró importante que China promueva los mecanismos para encaminar y concretar proyectos de carácter bilateral, lo cual ayudará al entendimiento mutuo y se ganará en claridad.
Este foro académico congregó por videoconferencia a expertos del gigante asiático y el subcontinente para analizar lo recorrido y las expectativas en la cooperación.
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