De acuerdo con el portavoz gubernamental, Gabriel Attal, a partir del 15 de diciembre será desactivado el pase sanitario de los mayores de 65 años que no reciban una tercera dosis de los agentes inmunizantes, si ya transcurrieron seis meses y cinco semanas desde la segunda.
Macron reiteró la víspera el llamado a una inyección de refuerzo para los franceses mayores de 65 y adelantó que en diciembre se hará lo mismo para los de entre 50 y 64 años, considerando que el 83 por ciento de los pacientes en cuidados intensivos por la Covid-19 tiene más de 50.
Según medios de prensa, las citas para recibir la tercera dosis han aumentado de manera significativa, y ayer ascendieron a cerca de 150 mil en las plataformas habilitadas para tal fin, como el portal Doctolib.
Por su parte, el Ministerio de Educación señaló que a partir del lunes, el uso de máscara será obligatorio en todas las escuelas elementales, tanto en territorio metropolitano como en los departamentos de ultramar.
En las últimas semanas, Francia ha vivido un deterioro de indicadores clave de la lucha contra la pandemia, al aumentar las cifras de nuevos contagios, hospitalizaciones y personas en reanimación, y las tasas de reproducción y de positividad de las pruebas de detección del coronavirus SARS-CoV-2.
Si bien Macron no mencionó la posibilidad de volver al confinamiento o al toque de queda, y destacó que el escenario en suelo galo no es tan complejo como en el norte de Europa, insistió en la importancia de la responsabilidad individual y colectiva de cara al rebrote.
El jefe de Estado hizo un llamado particular a los más de seis millones de franceses que no se han vacunado frente a la Covid-19, en un país que supera el 73 por ciento de la población con el esquema de inmunización completo.
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