Por medio de un comunicado, la organización expone como desde la nación norteña apoyan una protesta de elementos disidentes, que culpan al Gobierno socialista por las condiciones provocadas por el bloqueo y el asedio de Washington.
De esta forma, buscan derrocar al sistema socialista y para ello derrochan decenas de millones de dólares destinados a generar elementos de oposición con el fin de implementar su política explícita de cambio de régimen, subraya el Consejo de Paz en su declaración.
Las acciones desestabilizadoras se producen, según denuncian las autoridades cubanas, después de meses de pandemia de Covid-19, una dura crisis económica mundial y un bloqueo más estricto, detalla el texto.
El Consejo de Paz de Estados Unidos condena enérgicamente la campaña de cambio de régimen de Washington y defiende el derecho soberano de los pueblos a determinar su propio destino, resalta el comunicado.
La Revolución cubana, añade, amenaza el orden mundial neoliberal impuesto y dirigido por Estados Unidos, no por sus acciones sino por su ejemplo: “Cuba es la prueba viviente de que un mundo mejor es posible, por eso el imperialismo se ve obligado a plagarlo. Los cubanos pueden y han resistido.”
El Consejo también llamó a aunar esfuerzos para evitar que Estados Unidos Unidos logre su objetivo de revertir los logros de la Revolución, y se solidarizó con el pueblo de la mayor de las Antillas y su liderazgo.
Pese a que el bloqueo norteamericano se intensifica, la Revolución cubana ha logrado mucho con muy poco y extiende su solidaridad con todo el mundo al enviar profesionales de la salud a naciones necesitadas para combatir la pandemia, señala el comunicado.
También desarrolló varias vacunas contra la Covid-19 y las puso disposición de otros países subdesarrollados, agrega, con sus logros en áreas de salud, educación, protección social y otros, Cuba se ha convertido en “una inspiración para las naciones oprimidas del mundo”.
El presidente norteamericano, Joe Biden, aprovecha con crueldad lo que los miembros de su propio partido llaman una “crisis humanitaria” como una oportunidad para castigar cada vez más a una nación soberana e independiente, indica el Consejo de Paz de Estados Unidos.
Pero ni siquiera todos los miembro del Partido Demócrata están de acuerdo con esa política, como evidencian llamados y cartas de varios miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que abogan por detener la guerra no convencional contra Cuba, levantar restricciones a la isla y excluir su nombre de la lista de supuestos países patrocinadores del terrorismo, observa.
El Consejo de Paz de Estados Unidos concluyó su declaración con exclamaciones de “¡Manos fuera de Cuba!” y vivas a la Revolución.
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