Según la Cancillería francesa, durante el intercambio de criterios, las partes abordaron además las relaciones de Ankara con la Unión Europea, de cara a foros del bloque comunitario, en particular su Consejo de Asuntos Exteriores, previsto el 22 de marzo, y el Consejo Europeo del 25 y 26 de este mes.
Los ministros acordaron mantener las conversaciones, sobre todo enfocadas en asuntos regionales, agregó en un comunicado, en el cual recordó el tenso fin de año.
En el centro de la crisis bilateral está el diferendo greco-turco en el Mediterráneo por el control de recursos gasíferos, con Francia apoyando a Atenas, aunque las diferencias también responden a posturas acerca de los conflictos en Libia, Siria y Nagorno-Karabaj.
Llamados a consultas de embajadores, insultos al más alto nivel y amenazas marcaron en buena medida la relación, sin que la situación parezca superada.
Ayer, la ministra gala de Defensa, Florence Parly, informó en el Senado sobre la realización de un ejercicio militar en el Mediterráneo, maniobra que consideró un mensaje para dejar claro ‘que el Mediterráneo nunca será una zona sin ley’.
La Cancillería de Francia enmarcó el diálogo Le Drian-Cavusoglu en la continuación del que sostuvieron el 8 de diciembre y de la primera conversación entre los presidentes Emmanuel Macron y Recep Tayyip Erdogan desde septiembre del año pasado, desarrollada hace 15 días.
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