El plan de amnistía se ejecutará hasta el 31 de julio, y beneficiará a adultos que vivan en Irlanda durante cuatro años o niños que residan ahí por más de tres, pero en el caso de los solicitantes de asilo se reduce a dos años.
En Irlanda hay 17 mil personas indocumentadas, la mayoría con dificultades para acceder a los servicios como educación o salud, o incorporarse a la fuerza laboral.
La ministra describió el programa como único en una generación, y añadió que cree firmemente en la mejoría de las vidas de miles de personas, quienes contribuyen a la sociedad, enriquecen la cultura y trabajan en la economía, pero que, desafortunadamente, aun viven en las sombras legales.
El programa resulta una oportunidad para aquellos que cumplan con los criterios, permanezcan y residan en el Estado y se conviertan en parte de la sociedad irlandesa en lugar de vivir en sus márgenes, aseguró McEntee.
Los solicitudes incluirán al cónyuge o parejas e hijos entre 18 y 23 años.
Aquellos con una orden de deportación existente o permisos de estudiantes vencidos también pueden presentar su solicitud, pero se la denegarán a las personas con condenas por delitos graves, por ser considerados una amenaza para el Estado.
Una campaña llamada Justicia para los Indocumentados comenzó desde el Centro de Derechos de Migrantes de Irlanda y ha estado funcionando durante 11 años.
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