La decisión anunciada el viernes por el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, fue adelantada y los cierres pudieran comenzar el lunes, de diagnosticarse algún contagio este fin de semana en los 19 departamentos reconfinados ante el deterioro de la situación sanitaria, provocado por el avance de las mutaciones del coronavirus SARS-CoV-2.
Según medios de prensa, muchos padres recibieron un mensaje en su teléfono con la alerta de que la clase de su hijo no abrirá si algún caso se produce del sábado en adelante.
El gobierno insiste en su postura de mantener a los estudiantes en las escuelas, mientras sea posible.
Para el SNES-FSU, el principal sindicato de profesores de colegios y liceos, la tercera ola de la pandemia ya azota a Francia, por tanto no deberían retrasarse las medidas para proteger a los niños y maestros por razones políticas, lo que calificó de irresponsable.
El aumento de los contagios por la Covid-19 entre las personas de cero a 14 años genera particular preocupación, inquietud confirmada por la entidad Salud Pública Francia.
De acuerdo con el ente oficial, la tasa de incidencia en ese grupo etario aumentó un 31 por ciento, al comparar la semana del 15 al 21 de marzo con la precedente.
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