De acuerdo con fuentes oficiales en esta ciudad, tres personas sufrieron heridas de bala después de que la Policía realizase disparos al aire en una de estas manifestaciones.
Autoridades policiales defendieron la actuación de los agentes y acusaron, en cambio, a grupos organizados de orquestar una delincuencia muy grave.
La Policía cifró en unos 40 el total de heridos, entre ellos 26 miembros de las fuerzas de seguridad, mientras que también se destruyeron unos 20 vehículos.
El gobierno sueco solicitó la colaboración de los ciudadanos, en busca de imágenes e informaciones que permitan avanzar en las investigaciones.
Los disturbios estallar después de las acciones promovidas por el ultraderechista danés Rasmus Paludan, abiertamente xenófobo, y que ahora llama a la quema de copias del Corán.
Tal polémica trascendió al ámbito diplomático y el Gobierno de Irak convocó el domingo al encargado de negocios sueco en Bagdad.
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