De acuerdo con Mireya Piti, secretaria de la Mujer en la organización sindical, es injusto que se dedique a esa población y sus descendientes solo el mes de mayo, pues están presentes siempre en la cultura y sobre todo en la historia.
Piti señaló las expresiones que identifican a la comunidad afro con las luchas de independencia en el istmo y no menos las batallas actuales como la que libra el pueblo de la oriental provincia caribeña de Colón por mejoras en salud, educación y empleo, entre otras demandas sociales.
Por su parte, Magdalena Cervera, subsecretaria de educación de la CNTP, recordó que más allá de ferias gastronómicas, concursos de música, moda y danza, debemos llevar a las escuelas momentos como su participación decisiva en la construcción del ferrocarril y el Canal de Panamá.
También investigadores como Mireya Pierre explicaron a dirigentes de la central obrera que muchos afrodescendientes han sido estigmatizados por el color de su piel, maneras de hablar y rasgos físicos, y que solo gracias a grupos organizados, orgullosos de sus raíces, se ha logrado respeto y su integración a la sociedad.
Analistas como Carlos Pérez estiman que para un país como Panamá es una vergüenza que se tenga que celebrar un mes completo sobre la etnia negra. Esto es como sí en los restantes 11 meses del año, los negros no existieran, aclaró.
En un artículo en el diario Panamá América, Pérez opinó que la conmemoración es apenas una muestra del racismo existente y que condena a esa parte de la población a la pobreza extrema, lo que se manifiesta en bajos salarios, exclusión social y poco acceso a servicios esenciales como salud y la educación universitaria.
Un reciente informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas indica que el 79,4 por ciento de la población afrodescendiente en el país centroamericano se ha sentido discriminada a lo largo de su vida y el 61 por ciento considera que no tienen acceso a cargos porque hay racismo y sexismo.
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