Como parte de su Informe Central, el primer secretario de la organización política, Raúl Castro, denunció la permanencia de la Doctrina Monroe (1823) en la mentalidad norteña, así como el uso de ‘métodos de guerra no convencional y operaciones desestabilizadoras que resultaron sumamente peligrosas para toda la región’.
‘El gobierno norteamericano decidió lanzar a partir de fines de 2018 una ofensiva de agresión específica contra Venezuela, Nicaragua y Cuba, con el propósito ostensible de alcanzar en el corto plazo el derrocamiento de los gobiernos de los tres países’, señaló.
En opinión de Raúl Castro, lo anterior demuestra que ‘las ambiciones de dominación del imperialismo en la región no son amenazas de un lejano y oscuro pasado ya superado, sino un peligro vigente dentro de los círculos de poder político en los Estados Unidos’.
‘Como parte de esa ofensiva, se promovió el rescate de la desprestigiada OEA (Organización de Estados Americanos) como instrumento de dominio neocolonial y de agresión, y también de su brazo armado, el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca, el TIAR, siempre al servicio de los intereses hegemónicos de los Estados Unidos’.
Aseguró además que el neoliberalismo demostró nuevamente su incapacidad para responder a los problemas sociales de la región ante flagelos como el de la Covid-19.
‘Su legado ha sido el incremento de las desigualdades, la profundización de la polarización social y el agravamiento de la crisis de estancamiento e inestabilidad que sufren muchas de las sociedades en Nuestra América’.
Raúl Castro denunció los procesos judiciales políticamente motivados contra fuerzas progresistas, así como las campañas de desprestigio ‘con el respaldo de los medios masivos corporativos, para debilitarlas y con ello evitar su participación en los gobiernos o su acceso a estos’.
‘Los cubanos reiteramos nuestra solidaridad con Venezuela, con la unión cívico-militar de su heroico pueblo, y con su único y legítimo presidente, el compañero Nicolás Maduro Moros’, enfatizó.
Del mismo modo, mencionó el apoyo al mandatario Daniel Ortega de Nicaragua y saludó al presidente Luis Arce, del Estado Plurinacional de Bolivia.
‘Observamos con esperanza, respeto y solidaridad los procesos políticos que encabezan los presidentes Andrés Manuel López Obrador en México y Alberto Fernández en Argentina, en sus esfuerzos por revertir las consecuencias de la implantación de políticas neoliberales que tanto daño causaron a sus naciones’.
El primer secretario del PCC reiteró asimismo la solidaridad con el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores de Brasil, ‘contra quien se enfilaron procesos legales politizados’.
‘Seguiremos defendiendo los legítimos intereses de las naciones caribeñas y apoyamos su reclamo de recibir compensación por las consecuencias de la esclavitud y el colonialismo’.
Durante su discurso, ratificó que el Caribe siempre podrá contar con Cuba, defendió la autodeterminación e independencia de Puerto Rico y ‘en especial reafirmamos nuestro compromiso con el hermano pueblo de Haití, por el que la comunidad internacional debería hacer mucho más’.
‘La lealtad en defensa de la soberanía y del derecho a la libre determinación de los pueblos es un principio de la Revolución, y la voluntad de promover la cooperación y la integración regional forma parte de nuestra causa’, precisó.
Raúl Castro aseguró que la ofensiva contra los pueblos latinoamericanos se fortaleció ‘cuando la conducción de la política exterior de los Estados Unidos cayó en manos de personajes siniestros, vinculados a episodios injerencistas e intervencionistas en nuestra región’.
Por otro lado, destacó la importancia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en La Habana por los jefes de Estado y de Gobierno en enero de 2014.
‘Ese instrumento político trascendental descansa sobre principios imprescindibles para la plena independencia, el real disfrute de los derechos soberanos y para las aspiraciones de unidad e integración de nuestra región’.
Este y otros temas continúan a debate hoy por comisiones en la octava edición de la cita política más importante de Cuba que se extenderá hasta el 19 de abril próximo.
Desde este cónclave los delegados analizan temas medulares del país y las proyecciones de trabajo en las diferentes esferas de la sociedad.
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