La medida, anunciada hace dos días por la Oficina del Primer Ministro, aplicable también al territorio de ultramar de la Guayana francesa, debió entrar en vigor la víspera, pero su inicio fue pospuesto.
Antes de aplicar la cuarentena tenemos que garantizar una accionar robusto, tanto en lo jurídico como en lo organizativo, explicó en un comunicado el secretario de Estado para Asuntos Europeos, Clément Beaune.
De acuerdo con el ejecutivo, las conexiones aéreas con Argentina, Chile y Sudáfrica se mantendrán, mientras sigue en vigor la suspensión de los vuelos desde y hacia Brasil, ante la preocupación por la cepa mutante del coronavirus SARS-CoV-2 llamada P1, la cual presenta gran circulación en el gigante sudamericano y es más agresiva y letal que la clásica.
Ciudadanos galos y sus familiares y residentes en Francia serán fundamentalmente a los que se permitirá arribar de las naciones citadas.
El portavoz gubernamental, Gabriel Attal, adelantó que el incumplimiento de la cuarentena obligatoria será sancionado con una multa de mil 500 euros.
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