La jornada nacional de paro fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), Fuerza Obrera (FO), Solidarios, la Federación Sindical Unitaria (FSU) y organizaciones juveniles, abarcando sectores como la energía, el transporte, la educación y la función pública.
Según los sindicatos, la protesta atrajo a más de 300 mil personas, 70 mil de ellas en París, mientras el Ministerio del Interior reportó 107 mil manifestantes.
La movilización se enmarcó en la continuidad de la huelga liderada por la CGT desde hace tres semanas en refinerías y depósitos de la petrolera TotalEnergies, un paro interrumpido por el Gobierno en ExxonMobil con las requisas, la obligación para trabajadores a retornar a sus puestos para evitar sanciones penales.
Varios gremios adelantaron que continuarán los reclamos de incremento salarial, que argumentan con la alta inflación imperante en Francia y los enormes ingresos de las multinacionales.
Durante la marcha en esta capital se produjeron algunos disturbios, atribuidos a personas ajenas a la causa sindical, como el Bloque Negro, con al menos seis detenidos por la policía y algunos destrozos.
lam/wmr
















